Libro de historietas encuadernado en cartoné de 48 páginas interiores en color más cubiertas que contiene una aventura completa de Superlopez.
Jaime ha comprado la casa de la que se había encaprichado sin saber que los circuitos escarolitrópicos gmnésicos que permiten cruzar arrugas temporales siguen activos. Temiendo los desaguisados que Escariano Avieso, perdido en el pasado, pueda producir en la historia, Superlópez atraviesa la puerta temporal hasta finales de 1888 y llega a Arles, Francia, villa en la que en ese momento los pintores Van Gogh y Gauguin estaban compartiendo una casa alquilada.
El 30 de Marzo de 2003 se celebró el 150 aniversario del nacimiento de Van Gogh. Con algo de retraso, este álbum se puede considerar la aportación de JAN a dicha conmemoración. La historia está muy bien ambientada, centrándose en ese período de dos meses durante el que Gauguin fue el invitado de Van Gogh en "la casa amarilla". Esa espléndida ambientación incita a conocer la vida y la obra de los pintores de una forma parecida a la que SL10 pica la curiosidad por leer el libro de Verne (en caso de que el lector no lo conociera) o las aventuras "turísticas" lo hacen con el país elegido.
En la historieta se ponen de manifiesto las diferencias artísticas que sostenían los dos artistas. Mientras Van Gogh estaba obsesionado con el color y se empeñaba en plasmar la realidad que tenía ante sus ojos, a Gauguin no le importaba usar su memoria e imaginación y no pintar del natural. Los encontronazos con Escariano y Superlópez se muestran como una causa más sobre el origen de la desequilibrada personalidad del autor que hizo imposible la convivencia entre los dos pintores y que culminó en el famoso episodio de la oreja cortada.
En el trasfondo se intuye una reflexión sobre el valor económico del arte y la consideración del mismo como inversión y no por su propio valor intrínseco.