Libro de historietas de estilo manga y de género shonen (orientado al público juvenil) encuadernado en rústica de 192 páginas interiores en blanco y negro más cubiertas y sobrecubiertas con sentido de lectura oriental. Serie abierta.
Kaoruko le regala a Rintarô algo de chocolate casero por San Valentín y, a raíz de eso, este se da cuenta de que a él nunca se le ha hecho cuesta arriba preparar pasteles.
De esa forma, consigue una pista que le podría ayudar a decidir su carrera profesional y, más tarde, Kaoruko también le sugiere visitar juntos la pastelería que le inspiró a teñirse de rubio y ponerse piercings. Allí Rintarô pone sin quererlo una expresión frustrada.
Es entonces cuando aparece el hombre al que vio de pequeño y empieza a hablar con él sobre repostería.