Libro de ensayo profusamente ilustrado encuadernado en rústica de 350 páginas interiores en blanco y negro más cubiertas que contiene un ensayo sobre la España más sorprendente, contradictorio e hilarante. Volumen único.
El gran libro de la protociencia ficción y la fantasía científica en nuestro país, una joya visual. Aeronautas temerarios ascendiendo en globo hasta alturas increíbles, diseñando los primeros trajes de protoastronauta y fotografiando eclipses, sumándose así al fervor de la eclipsemanía. Anticuados y modernistas enfrentados por la idea de progreso. Unamuno y su célebre «¡Qué inventen ellos!». H. G. Wells y Albert Einstein en España. Biografías de astronautas anarquistas, descendientes de asturianos trabajando junto a Oppenheimer en el Proyecto Manhattan, manuales patrios de supervivencia atómica, escritores y dibujantes obsesionados con cohetes espaciales, rayos láser y naves atravesando galaxias, teósofos descubriendo cometas, utopías y distopías literarias, pesadillas sobre maquinismo y tecnología, incidentes celestiales y pronósticos fallidos sobre el paso del cometa Halley, que acabaría con la civilización o España en el año ¡tres mil!
¡Espantoso!, a través de decenas de fotografías, ilustraciones y mapas celestes rescatados de archivos «raros» y obras más «raras» aún, es el gran libro de la protociencia ficción y la fantasía científica en nuestro país, un recorrido que comienza en el siglo XIX y termina cuando por fin pisamos la superficie lunar, marcando así el final de las especulaciones más deliciosas y, a su vez, delirantes acerca de mundos extraterrestres, inventos imposibles y máquinas del tiempo. Los «misteriosos» poderes de la electricidad maravillaban tanto que soñábamos con robots-esclavos, un ejército de «hombres eléctricos» de dos metros de altura, latón y cables que liberaría a la humanidad de los rigores del trabajo. La ciencia, por entonces, era «fantaciencia», los rayos X –conocidos como los «rayos de la muerte»– nos fascinaban, mientras muchos científicos trabajaban en el temible «rayo mortal», el arma definitiva, que ilustraba las portadas de espectaculares cómics y tebeos a todo color durante la posguerra, justo antes de alcanzar la Luna, sobre la que habíamos escrito tantas novelas, space operas y hasta zarzuelas espaciales.
Este primer volumen de «Las (otras) maravillas del saber» es una sorprendente joya visual que, a su vez, invita a reflexionar sobre el progreso, la tecnología y el futuro.
Prólogo de Alejandro Sacristán (Aviador Dro)