Libro ilustrado encuadernado en cartoné de 104 páginas interiores en color más cubiertas que contiene una historia autoconclusiva para todos los públicos. Serie abierta.
Hay un momento en la vida en el que, de repente, todo lo que te dan para leer es un pestiño. Historias predecibles, sinopsis que parecen malas copias de la TV, moralina a punta de pala. El horror. Luego se sorprenden de que tantos niños que parecían haberle cogido el gusto a la lectura la dejen de un día para otro. Joann Sfar lo peta con una serie dirigida a chavales hartos de que los tomen por idiotas. Esto parece literatura pero también es una risa. Lo que no mata, engorda. Dragones, inadaptación, rol, abuelos adúlteros, chistes de nazis, fantasías con chicas repetidoras… En suma, la felicidad.